El 23 de febrero de 1981, yo estaba cumpliendo el servicio militar en el Cuartel de Servicios Regionales de Madrid, mas concretamente en el cuartel de la Policía Militar de la 1ª Región Militar situado en Campamento. Para poder entender mejor todo mi relato, comenzare explicando a grandes rasgos, cual era mi labor en ese cuartel. Comencé mi servicio militar en el C.I.R nº 1 (Colmenar Viejo), transcurrido el periodo de instrucción y tras jurar bandera, debido a mi estatura fui destinado a la Policía Militar de Madrid, allí nuestra labor consistía en patrullar las zonas de Madrid donde vivían militares de alto rango o que estuviesen amenazados por grupos terroristas. Las patrullas estaban formadas por un Sargento que venia destinado durante una semana a nuestro cuartel para mandar esa patrulla, un conductor, un cabo, tres soldados y un operador de radio(yo era operador de radio), todos ellos nos dirigíamos en un land-rover desde las seis y media de la mañana, hasta las doce del mediodía y desde las dos y media de la tarde hasta las siete, a la zona designada.Las zonas a vigilar se denominaban por el nombre de alguna calle de la zona o bien, por el nombre del barrio, recuerdo por ejemplo, Virgen del Puerto, que era en la que habitualmente estaba destinado. En esa zona y un mes antes de mi incorporación, mataron a un Tte. Coronel y a su escolta, en la marquesina de una gasolinera que había, se podían ver todavía los impactos de las balas. También realizabamos patrullas que denominabamos de calle y consistían en pasear en pareja por las calles de Madrid para vigilar a los militares. Con todo esto, creo que podréis comprender mejor mi relato de los hechos de aquel 23F.
Ese día salí de patrulla, pero fue una salida especial que solo se hacia una vez al mes y que consistía en vigilar un edificio que estaba en la Castellana de Madrid y en el que se reunían altos mandos militares. Lo curioso de aquello es, que ese día según mi calculo, no era día de reunión y eso me estrañó una vez ocurridos los acontecimientos. Para mi, todo lo ocurrido desde que me levante, fue un compendio de situaciones insólitas que no me habían ocurrido en el año de servicio militar que llevaba y por ello paso a enumerarlas:
1º/ La patrulla que hice, aunque no era la primera vez que la hacia, no coincidía con las fechas a las que nos tenían acostumbrados.
2º/ Estando en dicha patrulla me ocurrió una anécdota curiosa. Estando patrullando, se acerco un camión militar y de el descendió un Comandante, se dirigió a nosotros y nos pregunto como salir en dirección a Getafe. En la parte trasera del camión había un soldado sentado en un lateral y cuando me acerque a el, resulto ser un amigo mio de mi propio pueblo (Sax (Alicante).
3º/ Una vez concluida la patrulla a eso de las doce del mediodía y antes de volvernos al cuartel, quisimos tomarnos unas cañas en un bar y cuando estábamos en el interior, llegaron dos coches de la policía nacional con las sirenas en marcha y se pararon en el edificio que estaba justo enfrente de donde nosotros tomábamos las cañas. En ese edificio habían entrado unos ladrones y el dueño los había encerrado dentro, cuando salimos para ver que ocurría, nos vimos involucrados en el suceso, pues nos pidieron que cortáramos los accesos a la calle y que apartáramos a los curiosos pues los ladrones iban armados.
4º/ Este es el mas importante, se trata del INTENTO DE GOLPE DE ESTADO y este lo quiero contar con mas detalles.
Después de esa mañana que anteriormente he relatado y que resulto tan entretenida, llegue al cuartel sobre las 13:30hrs. y me fui a comer, mas tarde sobre las 15:00hrs. me tumbe sobre mi litera a dormir una merecida siesta. Sobre una de las taquillas de los dormitorios, siempre teníamos una radio encendida durante el día. Los compañeros me despertaron con las palabras "coño despierta que han dao un golpe de estado", al principio pensé que era una broma de mal gusto, pero cuando pude percibir la realidad y escuche la radio, me di cuenta de lo que estaba pasando. Los comentario fueron de ¿miedo?, ¿incertidumbre?, no sabría decirlo con seguridad. Salimos al patio y nos dirigimos a las diferentes naves que habían en el acuartelamiento, todos estaban igual sin saber a ciencia cierta lo que ocurría, pero con los nervios a flor de piel. En el recinto donde estaba nuestro cuartel, habían además, dos cuarteles Regionales mas, uno de Intendencia y otro de vehículos, pues bien, también fuimos a comprobar como habían recibido la noticia en sus respectivos cuarteles y vimos que estaban como nosotros, "nerviosos" . Tengo que recordaros que las patrullas de nuestro cuartel, se encontraban en sus diferentes zonas cumpliendo con su trabajo diario y que hasta las 19:00hrs. no regresaban al cuartel, por lo que en ese momento, seriamos unos 15 o 20 de los 250 soldados que eramos en el acuartelamiento, con el inconveniente añadido, de que el Capitán que mandaba en nuestro cuartel, no estaba y en su lugar había un Sgto. 1º que en ese momento no supo o no pudo o no quiso hacer nada.
A las 19:30hrs. llegaron las patrullas con sus correspondientes sargentos al mando, todos ellos, depositaron sus armas en la armería como se hacia normalmente y se dirigieron a sus respectivas naves. Los sargentos se encerraron en su nave de oficiales y fue entonces cuando decidieron tocar "generala", que es la alarma máxima que se toca en los cuarteles. Formamos en el patio y entonces se nos comunico lo sucedido de manera oficial, pero no nos dijeron de parte de quien estábamos ni lo que tendríamos que hacer, pues estaban esperando a que llegase el Capitán, para que asumiese el mando del cuartel. Volvimos a nuestras naves con la orden de no poder salir de ellas bajo ningún concepto. Cuando llego el Capitán, sobre las 20:00hrs. volvieron a dar la alarma y salimos de nuevo a formar, en esta ocasión, el Capitán con uniforme de campaña, nos dijo lo mismo que ya sabíamos pero con la novedad de que nosotros estábamos a las ordenes de la Capitanía General de la 1ª Región militar (Madrid) y nos ordeno que cogiésemos las armas con su correspondiente munición (subfusil star z70 y tres cargadores de 25 balas cada uno) y las guardáramos en nuestras taquillas, siendo de nuestra responsabilidad el uso de las mismas. En ese momento fue cuando se desataron los nervios y el miedo entre nosotros, sabíamos lo que había pasado pero no sabíamos quien estaba a favor y quien en contra, volvíamos a vivir lo que nuestros padres o abuelos nos habían contado (rojos y nacionales). Las naves del cuartel donde dormíamos y hacíamos gran parte de nuestra vida militar, en días normales, era un hervidero de gente jugando a las cartas o al ajedrez, fumando, bebiendo, comiendo en armonía y compañerismo. No hay que olvidar que en el servicio militar es donde se hacen los mejores amigos. Pero en ese momento, desconocíamos cual seria la aptitud de cada uno en una situación como la que estábamos viviendo.
a las 20:30hrs. mas o menos, volvió a sonar la alarma y volvimos a formar con todo nuestro armamento y el uniforme de campaña. En esta ocasión ya se nos indicaron las ordenes de Capitanía General. Se formaron las patrullas con sus correspondientes sargentos y se nos asigno una zona a cada una, esta vez las zonas eran, las carreteras de acceso y salida de Madrid. A mi me toco la carretera del Pardo y nos mandaron a cenar y en media hora teníamos que estar de nuevo formados para dirigirnos a nuestro destino. Serian las 21:30hrs. cuando salimos del cuartel en dirección a la carretera del Pardo, así como las diferentes patrullas hacían lo propio, quedandose en el cuartel mas o menos la mitad de los soldados para poder reemplazarnos por la mañana si fuese necesario. Nuestra misión era vigilar las entradas y salidas de vehículos militares por esa carretera.
Una vez llegamos a nuestro destino, buscamos una posición extrategica para no ser vistos y al mismo tiempo poder controlar la carretera. Llevábamos un pequeño transistor con el que podíamos escuchar las noticias que iban dando de los acontecimientos. He de apuntar también, que muy cerca de nuestro punto de vigilancia estaba la carretera denominada de Castilla, que nosotros podíamos ver desde nuestra posición y en la que también había una patrulla vigilando. La circulación a primeras horas de la noche, era escasa y dentro de la normalidad. Hay que tener en cuenta que en Madrid no hubo toque de queda como ocurrió en la Comunidad Valenciana.
Serian las 23:00hrs. cuando nos ocurrió la primera acción que podríamos denominar de peligro. Paso por nuestro puesto un pequeño land-rover a bastante velocidad a lo cual el Sargento que mandaba la patrulla nos ordeno seguirlo e interceptarlo. Encendimos el rotor y la sirena y lo perseguimos a toda velocidad, la respuesta del vehículo perseguido fue la de acelerar todavía mas su marcha, con lo que el sargento nos previno de lo peor y aceleramos mas hasta que nos pusimos a su altura y lo obligamos a salirse de la carretera y parar. El sargento se bajo del vehículo pistola en mano y los cuatro soldados de la patrulla saltaron con el llevando las armas cargadas con la orden de disparar si era necesario. Al grito de ¡¡salid fuera del vehículo con las manos en alto!! y después de oír la voz del único ocupante del mismo que decía ¡¡por favor, no disparéis!!...¡¡no disparéis!!, descendió del mismo y con las manos en alto un sargento con síntomas de haber estado bebiendo y que según nos dijo, se dirigía a su cuartel en el Pardo. Comprobado todo ello, nuestro sargento le permitió la marcha y todo quedo en un susto y volvimos a nuestra posición. La noche se nos presentaba larga y el frío era de congelación. Las noticias que oíamos por la pequeña radio, no nos aclaraban la situación, lo que si pude descubrir por los comentarios que nos hacia el sargento que mandaba la patrulla, era que el no estaba de acuerdo con lo ocurrido y eso me tranquilizaba.
Serian las 00:30 mas o menos cuando divisamos por la carretera de Castilla una columna de vehículos militares que se dirigían a Madrid, también pudimos comprobar que se trataba de la PM de la División Acorazada Brunete. El Sargento me ordeno que llamara por radio y lo comunicara y si lo hice. La comunicación por radio se hacia de la siguiente manera: yo comunicaba con el cuartel (central) y este a su vez lo comunicaba a Capitanía General y después me daban las ordenes a seguir. En aquel momento, desde el cuartel nos dijeron que esperásemos ordenes y que nos mantuviésemos a la escucha. Pasados unos minutos, el sargento me ordenó que volviese a llamar puesto que no nos habían dado ordenes y así lo hice, pero nos volvieron a decir que estaban esperando las ordenes de Capitanía y que no sabían nada todavía. Pasadas la 01:00hrs. nos llamaron por radio y nos ordenaron que detuviésemos el convoy por todos los medios. Nosotros contestamos que tan solo eramos dos patrullas, uniéndose la de la carretera de Castilla, con un total de 10 hombres y ellos serian mas o menos 200, la respuesta de Capitanía fue la misma, que por todos los medios impidiéramos la entrada a Madrid del convoy. El sargento nos ordeno que nos pusiésemos en marcha y así lo hicimos los dos vehículos nos lanzamos a toda velocidad a cumplir con nuestra misión. El miedo y los nervios se notaron en todos nosotros incluido el sargento, durante el trayecto nos fue indicando como deberíamos reaccionar a un posible ataque y las posiciones que deberíamos tomar cada uno de nosotros. Creo que fue a la altura de Plaza España, cuando escuchamos por nuestra pequeña radio y a través de la cadena SER la noticia de que en ese momento llegaban al congreso los vehículos del convoy de la PM del cuartel "el Goloso", o sea, los vehículos que nosotros intentábamos detener. El Sargento en ese momento, nos dijo que parasemos y que llamase por radio para ver si continuábamos con las ordenes o había algún cambio. Hice aquella llamada con la esperanza puesta en que nos volviesen a mandar a nuestro puesto de vigilancia y así fue, se aborto la orden de interceptar el convoy y se nos ordeno volver a nuestra posición. Este fue, sin duda, el momento de mas peligro que pase en ese fatídico día de Febrero. Sobre las ocho de la mañana, vinieron a reemplazarnos y volvimos al cuartel para asearnos y desayunar. Estando en el cuartel nos enteramos de la rendición de los guardias civiles pero aun así, nosotros volvimos a nuestro punto de vigilancia a las 13:00hrs. mas o menos y desde mi posición, fui testigo del paso de todos los miembros del gobierno Español y del Rey en dirección al palacio del Pardo donde tuvieron la primera reunión después del golpe de estado.
El 27 de Febrero de 1981, por fin, termine mi servicio militar que coincidió con el día de la manifestación mas grande que se recuerda en Madrid, una manifestación en favor de la Constitución, la Libertad y por la Democracia a la cual no pude asistir pero que me adherí con todo mi corazón.




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